Salido de camisa

Desde que tengo memoria nunca había visto un presidente de la República tan activo como el actual. Desde su cuenta en X, su tribuna preferida, trina a toda hora para responder a los agravios de sus opositores políticos, entre los que se encuentran industriales, empresarios, banqueros, congresistas, exministros y expresidentes de la República etcétera. Les recuerda insistentemente el estado de postración en que recibió la Presidencia de la República. Desde entonces, no ha dejado de trinar para responsabilizarlos de los males que azotan al país, los cuales difícilmente se pueden resolver en 4 años de gobierno, e incluso, en 10.

Quienes conocen al presidente Petro saben de antemano que es un líder de confrontación abierta. Mucho mejor si es cuerpo a cuerpo. Se asemeja a un guepardo en un sprint veloz para embestir a la presa. Difícil de marcarlo para borrarlo de la cancha cuando lleva pegado al botín el balón para realizar una de sus gambetas endiabladas. Es un agitador nato que disfruta de su principal pasión: echar discursos en la plaza pública al mejor estilo de Salvador Allende (q.e.p.d.) y Fidel Castro (q.e.p.d.) para convocar a las masas a la calle a respaldar su causa, que no es sino la de los ciudadanos desprotegidos a los que no les llega el ala protectora del Estado.

Constantemente lo vemos salido de camina cuando la derecha opositora bloquea sus iniciativas en el Congreso de la República, según ellos, al responsabilizarlo de despedazar el sistema de salud y la economía. Lo de salud se conoce quienes son los defensores del actual sistema criminal: propietarios y socios de cadenas de clínicas y hospitales que desangran el presupuesto de la Nación con deudas inexistentes o infladas. Es la vena rota por donde se fugan miles de millones de pesos que van a parar a los bolsillos de estos capitalistas.

Es entendible la posición del jefe de Estado al enfilar la artillería contra los mercares de la salud al enriquecerse sin curar la enfermedad al paciente, todo lo contrario, su estado de salud desmejora por el tratamiento médico prescripto, el cual consiste en tragar pastillas como un pollo para terminan afectando otros órganos del cuerpo. Mientras que en la economía según las estadísticas de los últimos meses esta goza de un excelente estado de salud al bajar la inflación de 10,8% julio de 2022, antes de posesionarse el 7 de agosto de 2022, al 5,2% en 2024, para que los productos de la canasta familiar sean accesibles al consumidor.

Transcurrido 75 minutos del partido de futbol, los ánimos se encuentran en su máximo punto de ebullición. Faltando año y medio para que culmine el periodo del actual gobierno la situación política se torna tosca al pasar de la critica a los agravios personales y en ciertos casos a los agarrones. El espectáculo que brindan es semejante al cariño que se tienen el gato y el perro. El odio es visceral al cegarse por lo efímero y no por lo estructural del poder.

La derecha se revuelca en su estiércol al exteriorizar su ira contra el jefe de Estado al despojarlos de los privilegios que gozaban en el presupuesto General de la Nación. Parcelas donde mandaba cada clan o jefe político. De ahí que el gobierno saliente dejaba debajo del tapete el sucio al sucesor para nunca resolver los problemas del país. Como también disponían de enormes partidas para reelegirse en los cuerpos colegiados y cargos uninominales, manteniéndose de esta manera en el poder.

A medida que se evapora el periodo del actual gobierno las confrontaciones por los egos se recrudece entre los diferentes poderes públicos al resistirse aceptar el estilo de gobernar del presidente de los colombianos, que busca afanosamente recuperar las funciones del Estado, despojado por los dueño del poder en Colombia, al convertirlo en una mina de oro que se reparten entre los clanes políticos y ricos del país.

La propuesta del presidente de la República de convocar una consulta popular para que sea el pueblo el que decida cual es el rumbo que debe tomar la reforma laboral hundida por el Senado de la República, es el abreboca de la contienda electoral que vivirá el país en los próximos meses, a dos bandas. En la primera está la izquierda dispuesta a defender como gato boca arriba su permanencia en el poder para darle continuidad al proyecto político y en la segunda se encuentran la derecha y el centro buscando destronar a la primera para regresar al Estado anterior, el cual no garantiza bienestar a los sectores populares.

Una vez se radique el proyecto de ley en el Senado de la República por el cual se convoca una consulta popular se sabrá qué sectores políticos la apoyan y cuales la rechazan con su voto. Es el primer round de 3 minutos que observarán los colombianos por el canal de Señal Colombia o del Congreso.

Primera prueba de fuego para el gobierno del presidente Gustavo Petro que de pasar habrá dando un paso gigantesco para consolidar sus mayorías con el propósito de conseguir el respaldo popular por el SI en las urnas, caso contrario, de hundirse, será un revés que afecte el estado anímico de los seguidores y simpatizantes con miras al año electoral de 2026.

De no pasar la iniciativa en la Cámara Alta el presidente Petro se hallará en un callejón sin salida al no contar con otra alternativa que avale sus propuestas sociales, por lo que se rumora en los pasillos de Palacio el inminente cierre del Congreso de la República como alternativa para adelantar los comicios de 2026.

Mientras se calienta el ambiente de la consulta popular el Gobierno Nacional prepara un paquete de decretos para la firma del presidente de la República y los ministros con el fin de adoptar medidas para revivir el proyecto de ley de reforma laboral, recientemente hundida por el Senado de la República, a fin de adelantarse a cualquier infortunio en el camino. Es lo que más persigue al gobierno del cambio.

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